"Próxima estación: Diego de León, correspondencia con línea tal y cual"
Salgo del vagón y pienso con aburrimiento que esta estación es un coñazo, tiene uno de los pasillos más grandes de toda la red de metro, menos mal que casi nunca la utilizo pero hoy, no me queda más remedio.
Enfilo el pasillo y a lo lejos oigo una canción: "Reloj, no marques las horas porque voy a enloqueceeeeerr..."
Vaya, la última vez que pasé por aquí un anciano tocaba un triste violín. Era tan anciano que parecía que se iba a desmigajar con un soplido. A su lado, sentada en una silla una mujer (su mujer supongo) le prepara un bocadillo. Saca la servilleta y se lo pone en el regazo esperando que el violinista termine de tocar la pieza. Me pareció tan maravillosa la escena que me quedé un rato haciendo como que escuchaba. Al final, les dí unas monedas y me fui con el alma en un puño. Cuánto amor en ese violín escondido en un pasillo del metro.
Hoy iba escuchando: "ella se irá para siempreeeeee..." Me sonaba la voz pero me parecía imposible. No podía ser y al volver la esquina, allí estaba él, con su carro de la compra granate, su sillita de playa y su voz.
¿Miro, no miro? ¿Saludo, no saludo? ¿Qué hace mi vecino en esta estación? Terminé por acostumbrarme a verle en la estación de Goya, la mía, la nuestra. Ya le tenía cogido el movimiento de cabeza al saludarle. Encontrarle aquí, fuera de nuestro lugar común...
¿Y ahora qué? ¿Qué pasa con el acuerdo tácito de no darle una moneda? Cuando me cruzo en el portal con la vieja del pelo amarillo refunfuñona no me planteo si darle una moneda.
Me pone nerviosa ver a este hombre, mi vecino. Me pone nerviosa y me hace gracia a la vez. Le oigo cantar en el metro y le oigo animar a su equipo de fútbol a través de las paredes.
"Reloj, no marques las horas..."









14 comentarios:
Qué bueno, me acuerdo del otro post. A lo mejor en la otra estación no le iba tan bien.
Me impacto la escena que describes, el anciano y su amorosa esposa...que belleza, es cuando piensas que no es necesario tantas cosas si realmente existe el amor...
FELIZ DIA DE LA AMISTAD!!
saludisimisimos
Bueno, en los metros te encuentras muchas cosas, hasta recidivas!!!
besicos, hermosa
Bueno, pero por ahí sólo pasaste este día, ¿no?
En fin, que no sé muy bien qué decir, la verdad.
Te mando un besín. Eso sí.
:)
Si tu vida sexual funciona, lo demás no importa...
La verdad es que parece un texto un tanto surrealista y me descoloca. Mucho Ánimo.
Creo comprender como lo estás pasando. Pronto iré al Médico. Tú Cuídate. Por cierto; Me encanta como canta tu voz sobre la página en blanco.
Muchas Gracias, por todo.
Besos y un fuerte abrazo.
Toni
Confirmo lo del pasillo de esa estación:-). Dulce la escena del bocata...!. Bss.
La escena del bocata muy buena. Una historia tierna.
Un besito.
Si no canta bien, no le des ni una moneda.
tener corazón a veces siembra dudas.
bonita historia
un saludo
Yo paso mucho por esa estación (y menuda estación). A partir de ahora me fijare más.
Besos
¡Así que es tu vecino el de Diego de León! Ahora me dejas con la duda feroz ¿le dejo o no propina?
Un beso.
q bonita canción.casi q puedo escucharla..
dentro de poco haremos un coro en el metro.
besos.
niña, y al final qué hiciste??
Me ha impresionado esa escena. Que bien descrita está y cuanta realidad he encontrado en ella. Besos
anamorgana
en medio de ese mar...
Pues podría ser una historia de amor duradero. Todos aspiramos a esa servilleta posada delicadamente...
o ser nosotros quién la pose...
... unos besos
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CristalRasgado & LaMiradaAusente
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