jueves 30 de abril de 2009

"IDIOTISMO"

Hace ya unas cuantas, bastantes entradas, hablé de la película “Idiocracia”. Ya dije en su momento que no es una buena película, es mero entretenimiento pero vaya, es que cada vez me creo más que vamos en esa dirección.

Antes veía como futuro imparable para nuestra especie la realidad descrita en la novela de Aldous Huxley “Un mundo feliz”, con tintes del gran hermano de “1984” pero de esas grandes obras de la literatura, me quedo con la caspa de “Idiocracia” dado que creo que cada vez somos más idiotas.

En el mundo de las noticias hay representadas siempre unas cuantas miserias humanas. Siempre están presentes nuestros miedos, convertidos en realidad a través de las noticias sobre enfermedades, muertes y asesinatos, desastres naturales, política, sexo y famoseo. Puede ir todo junto, por separado, combinaciones de dos o tres elementos.

No hay más que echar un ojo a los periódicos de estos días que entre la crisis, la gripe porcina, la visita de Sarkozy, los fichajes políticos de Berlusconi, los tiroteos varios en distintos lugares del planeta y no sé cuantas cosas más, no sé si echarme a reir y pensar que esto todo es obra de unos cuantos idiotas o casi preferir en convertirme en un ser Alfa o Beta y no tener conciencia de nada, más que cañas y sexo.
Se podían dedicar en los periódicos a hacer el experimento de ir juntando, en distintas combianciones los elementos de antes para sacar historietas estúpidas o idiotas. Al menos nos reiríamos. A ver si alguien se atreve...

Vaya mundo, por dios.

lunes 20 de abril de 2009

martes 14 de abril de 2009

LA BRUJA

He visto una bruja en el metro.

Al entrar, sentada y mirando al infinito he visto una mujer que, al primer golpe de vista tenía un color de piel estupendo. Lo primero que he pensado era en lo bronceada que estaba a estas alturas del año. Me he detenido a mirarla mejor porque no daba crédito.

Era una mujer hermosa, muy guapa, muy ajada, muy… yonqui.

Sí, he tardado en darme cuenta. En fijarme en su piel seca y renegrida, su pelo de estropajo, sus manos sarmientosas. Iba vestida con unos vaqueros desgastados abrochados con un imperdible y unas alpargatas que en su tiempo debieron ser blancas.

Y sin embargo, parecía haber sido una mujer muy guapa, con unos rasgos casi como de niña pija o de buena cuna. Tras observarla durante un rato, nuestros ojos se han encontrado. Ha hecho una mueca de burla y sin dejar de mirarme ha estallado en carcajadas tristes, drogadas, estentóreas. Parecía que se reía de mi. Resonaban las risas al bajarme del vagón.