Esta mañana he desayunado unos deliciosos cereales. Sí de esos que te tienes que comer a toda pastilla porque si no, se reblandecen y a mi, los objetos babosos flotantes en la leche no me gustan ni un pelo.
Para amenizar el desayuno me he puesto a leer el envase de los cereales. Los hacen tan coloridos, los envases, no los cereales, que no te puedes sustraer a echarle una ojeadilla. En letras grandes y de colores dice algo así que estudios científicos avalan que la ingesta de cereales ayuda a mantener la figura. Lo que no especifican es si ayudan a mantenerla fina o gorda. La figura es la figura, anda que si te volvieras amorfa por comer cereales…
Ya, pero es que lo dicen unos científicos, así que va a misa. Yo me como los cereales más feliz que una perdiz.
Y es que ampararse en lo que dicen los científicos está de moda. Parece que los científicos lo saben todo, estudian todo, desde el aborto hasta los cereales, pasando por la gripe y por los juanetes. Pero ¿quién coño son los científicos? Si tanto valen para la ministra de igualdad como para Aznar para justificar o enmendar la plana a unas decisiones políticas va a ser necesario que nos digan: el científico fulanito ha estudiado durante toda su vida la repercusión de la caída del pelo en el medio ambiente (¿Qué no? Anda, y las pelusas, ¿a dónde van?). Y yo, me quedaría mucho más tranquila si puedo llamar al científico fulanito y me explicara el porqué de sus conclusiones. Claro, que saldría un estudio por ahí, que refutaría todo lo que dice él, y tan contentos.
Por favor, por favor, que alguien me diga quiénes son los científcos que avalan los cereales.
Para amenizar el desayuno me he puesto a leer el envase de los cereales. Los hacen tan coloridos, los envases, no los cereales, que no te puedes sustraer a echarle una ojeadilla. En letras grandes y de colores dice algo así que estudios científicos avalan que la ingesta de cereales ayuda a mantener la figura. Lo que no especifican es si ayudan a mantenerla fina o gorda. La figura es la figura, anda que si te volvieras amorfa por comer cereales…
Ya, pero es que lo dicen unos científicos, así que va a misa. Yo me como los cereales más feliz que una perdiz.
Y es que ampararse en lo que dicen los científicos está de moda. Parece que los científicos lo saben todo, estudian todo, desde el aborto hasta los cereales, pasando por la gripe y por los juanetes. Pero ¿quién coño son los científicos? Si tanto valen para la ministra de igualdad como para Aznar para justificar o enmendar la plana a unas decisiones políticas va a ser necesario que nos digan: el científico fulanito ha estudiado durante toda su vida la repercusión de la caída del pelo en el medio ambiente (¿Qué no? Anda, y las pelusas, ¿a dónde van?). Y yo, me quedaría mucho más tranquila si puedo llamar al científico fulanito y me explicara el porqué de sus conclusiones. Claro, que saldría un estudio por ahí, que refutaría todo lo que dice él, y tan contentos.
Por favor, por favor, que alguien me diga quiénes son los científcos que avalan los cereales.








